Higiene íntima con liquen escleroso vulvar

La higiene íntima con LEV no es más complicada — pero sí requiere algunas adaptaciones que marcan una diferencia real en los síntomas.

LOS PRINCIPIOS BÁSICOS

Cómo lavar la zona vulvar con LEV

La primera recomendación que doy a mis pacientes es también la más simple: menos es más. La piel vulvar con LEV es sensible e irritable — cuanto menos la agredimos con productos innecesarios, mejor.

Agua tibia, no caliente

El calor intensifica el picor vulvar. Agua tibia — no caliente — es la temperatura correcta para la higiene íntima con LEV.

Jabón

Lo mínimo necesario. Si se usa jabón, debe ser un jabón neutro sin fragancia, específicamente formulado para uso íntimo o para piel sensible. En muchos casos, solo agua es suficiente. Si la zona no huele mal y no hay signos de infección, el agua sola limpia adecuadamente.

Técnica de lavado

La zona vulvar se lava con la mano o con una gasa suave — nunca con esponja ni estropajo. Movimientos suaves de adelante hacia atrás. Sin frotar.

Secado

Toque suave con una toalla limpia de algodón — nunca friccionar. Algunas pacientes prefieren secar suavemente con el secador de pelo a temperatura baja, que evita el contacto directo.

Frecuencia

Una vez al día es suficiente. El lavado excesivo irrita la piel vulvar y altera la microbiota local.

LO QUE DEBE EVITARSE

Hábitos de higiene que empeoran el LEV

Las duchas vaginales están contraindicadas. Alteran la microbiota vaginal y pueden empeorar la irritación vulvar. La vagina se limpia sola — la higiene externa es todo lo que se necesita.

Los jabones con fragancia están contraindicados. Incluidos los jabones «íntimos» con fragancia o los geles de baño perfumados. La fragancia es el mayor irritante de la piel vulvar sensible.

Las toallitas húmedas con alcohol o fragancia. Si usas toallitas, que sean sin alcohol y sin fragancia — y solo para situaciones puntuales, no como rutina de higiene.

Los baños de inmersión prolongados. El contacto prolongado con agua puede macerar la piel vulvar sensible. Las duchas son preferibles a los baños de bañera en la mayoría de casos.

DESPUÉS DE LA HIGIENE

La hidratación como paso final de la higiene

Tras la higiene y el secado, es el momento ideal para aplicar el aceite o emoliente vulvar. La piel limpia y ligeramente húmeda absorbe mejor los activos del producto.

Para la hidratación postducha recomiendo Dermnix — el aceite íntimo formulado para piel vulvar con LEV. Unos minutos después de la ducha, antes de vestirse, es el momento óptimo de aplicación.