Cirugía de secuelas del liquen escleroso vulvar
El tratamiento médico del LEV puede controlar la enfermedad activa, pero no revierte los cambios anatómicos ya establecidos. Cuando esas secuelas afectan significativamente a la calidad de vida, la cirugía reconstructiva puede ser la opción indicada.
Las secuelas que pueden requerir cirugía
La cirugía en el contexto del LEV no trata la enfermedad en sí — trata las consecuencias anatómicas que la inflamación crónica ha producido sobre el tejido vulvar. Las indicaciones más frecuentes son:
Estrechamiento severo del introito
La fibrosis progresiva puede reducir el orificio vaginal hasta el punto de imposibilitar o hacer muy dolorosas las relaciones sexuales y, en casos extremos, la exploración ginecológica. La vulvoplastia o perineoplastia puede restaurar un calibre que permita la función sexual y el seguimiento ginecológico adecuado.
Fusión avanzada de labios menores
La adhesión de los labios menores al cuerpo del clítoris o entre sí puede producir retención de secreciones, dificultad para la higiene y problemas funcionales. La liberación quirúrgica de las adherencias resuelve estos problemas.
Fimosis del clítoris con síntomas
El capuchón clitoridiano puede adherirse y cubrir el glande, produciendo retención de esmegma, infecciones recurrentes y pérdida de sensibilidad. La liberación quirúrgica, cuando está bien indicada, puede mejorar la función y eliminar los síntomas.
Por qué la cirugía no puede ir sola
Este punto es clínicamente crítico y conviene subrayarlo: operar sin control de la enfermedad activa aumenta significativamente el riesgo de recidiva cicatricial.
El tejido vulvar con LEV activo tiene una capacidad de cicatrización alterada — la inflamación crónica interfiere con el proceso de reparación y puede producir cicatrices fibrosas que reproduzcan o agraven las secuelas iniciales.
Por eso la cirugía debe planificarse siempre en el contexto de un tratamiento médico que tenga la enfermedad bien controlada antes de la intervención, y debe mantenerse el tratamiento después de la cirugía como parte del seguimiento a largo plazo.
La especialización es imprescindible
La cirugía reconstructiva vulvar en el contexto del LEV requiere un especialista con experiencia específica en este tipo de intervenciones. No es cirugía ginecológica estándar ni cirugía estética genital convencional: es cirugía reconstructiva funcional en tejido con características específicas que el especialista debe conocer.
Para cirugía de secuelas del liquen escleroso vulvar, colaboramos con el equipo de cirugiavaginal.info, especializado en cirugía reconstructiva vulvar y vaginal. Si tras la valoración en nuestra consulta se determina que existe indicación quirúrgica, podemos orientarte hacia los especialistas adecuados.